domingo, 10 de agosto de 2014

Un instante de eternidad.


Ir caminando apresurado y detenerme sin motivo, así de pronto, sin más. Me detuve un instante sin para qué, levanto la cabeza y miro al cielo, de reojo me doy cuenta que estoy siendo observado. 
Paralizado entre la multitud, percibo que por unos segundos el tiempo no transcurre. Entonces se me ocurre auto-interrogarme ¿qué hago entre tantos? ¡es tan difícil ser un número!, solo uno más…existencia anodina la que me condena.

Ya cansado de elevar plegarias a un dios de trilogía comencé a  rezarle a antiguos dioses. Me puse a pensar en cosas tan profundas y trascendentes, que olvide que solo era un número. Recuerdo el momento como una fotografía mental, en solo ese instante impregnado de eternidad creí conocer los misterios del universo. Pero solo fue un instante. Tan efímero y volátil, lamento no haberlo retenido mas tiempo.

Vidrieras, pantallas LED, publicidad, rebajas al 50%,  todo volvía a cobrar un banal sentido. Fue un instante de extravagante lucidez. Lástima que no los tengo seguido, es que con tanto ruido uno se aturde y se nos olvida, que por una fracción de segundos, podemos pensar en la eternidad.

Pablo Rivero .·.

sábado, 9 de agosto de 2014

La negación del alma.

El titulo parece profundo. Pero en cambio mi texto será un poco más pobre. 

Lo que implica negar el alma es devastador para la vida misma. Negar la trascendencia al alma es negar de por si todo sentido mismo a la vida.

Negar el alma implica también de algún modo, en mi caso, negar la existencia de Dios; de Cristo; de María. En definitiva negar el ethos judeo-cristiano, es negar gran parte de la historia humanizante de occidente. 

Esta terrible afirmación puedo hacerla al deducir lógicamente que si negamos la existencia del alma, y en consecuencia negamos el ethos judeo-cristiano, también estamos negando la existencia del perdón; de la misericordia; de la compasión, de la caridad etc. En definitiva rasgos de nuestra cultura occidental presentes en gran medida desde el nuevo testamento y la figura de cristo como principal exponente de estas virtudes, tan humanizantes. 

Pensar la negación del alma, es pensar la negación de ciertos rasgos humanizantes de nuestra civilización occidental. ¿imaginemos el mundo sin perdón, sin misericordia, sin compasión?. Prácticamente negar el alma es negar al hombre, no a Dios. 

Algo afirmaba el periodista ingles Chesterton que nos puede servir para ilustrar esto. En relación a lo que ha sido el Cristinianismo para occidente, y para el mundo. "La fe es como un faro que alumbra sin disipar las tinieblas",.. pero alumbra.

Pablo Rivero .·.


Herejía y soledad.

Necesitaba este espacio. Hubiese preferido que sea anónimo. Pero bueno, la Internet pocas cosas vuelve anónimas, hoy en día por más que use otro nombre mi dirección IP es la misma.

Últimamente me he sentido un poco solo. No porque no estuviera rodeado de gente. Pero reitero me he "sentido solo", no se si entiendes que  cuando digo "solo" no lo digo en relación a estar en compañía de alguien más.

Mi soledad es algo mas simbólica. Comparto el lenguaje, la situación histórica, los momentos, el contexto, pero sin embargo me siento ajeno. Me siento ajeno  a una ciudad llena  de gente que se muestra demasiado abyecta a los sentimientos de un hereje.

Por eso me siento solo. Los individuos de esta ciudad son demasiado confesionales, y ven con suspicacia lo que tiene para decir un joven que se guía por la razón. Un joven que los ve como profanos y ajenos a la verdadera luz.

Este sentimiento de  soledad no me ha llevado más que a la crítica. Una crítica en sentido de erudición que me ha permito abstraerme al punto de ser un observador. No lamento mi sentimiento de soledad, por el contrario, le agradezco.

Pablo Rivero .·.